Carta del Obispo

Cargando reproductor...
Érase un pobre… y un rico
25 septiembre, 2016

Cuando ya hemos traspasado la frontera de la muerte, ya no hay vuelta atrás. En esa situación definitiva es cuando vemos las cosas como son. Allí no vale la falsedad ni el fingimiento, es la hora de la verdad. La humildad y la paciencia reciben premio, y un premio eterno.