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Congreso Internacional El siglo de Osio de Córdoba
31 octubre, 2013

Del 28 al 31 de octubre, el Palacio Episcopal acogió el mayor de los estudios que se ha realizado hasta el momento sobre la figura del Obispo Osio de Córdoba. Este evento, celebrado para conmemorar el 1700 aniversario de la proclamación del Edicto de Milán, contó con la participación de más de 200 personas, y reunió a los más prestigiosos expertos mundiales en distintas disciplinas. El siglo de Osio de Córdoba fue inaugurado por el Obispo de la diócesis, don Demetrio Fernández, quien destacó la relevancia de este evento para hacer confluir las investigaciones y hacer que la figura de Osio salga a la luz y a la historia. Además, se encargó de explicar la trayectoria de este insigne obispo cordobés, con más de 100 años de vida. A él le siguió el profesor Luis Agustín García Moreno, catedrático de Historia Antigua de la Universidad de Alcalá, quien se centró en los orígenes del cristianismo en la Bética. En su intervención, se posicionó en septiembre del año 400 cuando se celebró en Toledo un Concilio general de lo que eran las diócesis en España. Además, hizo un recorrido por la historia de las iglesias meridionales y las más antiguas comunidades cristianas del sur. Por su parte, el profesor de Historia Antigua de la Universidad de Córdoba, Pedro Lacort, enfocó su ponencia a La Córdoba del siglo de Osio. Una síntesis acerca de los orígenes y la expansión del cristianismo en el territorio de la Diócesis de Córdoba, enmarcado en el devenir histórico de los siglos III y IV. A grandes rasgos, el profesor abordó el momento crítico del Imperio Romano en el cual la ciudad sufrió un proceso de profunda reurbanización. También el encargado del departamento de Antigüedad cristiana de los Museos Vaticanos, Umberto Utro, basó su exposición en El sarcófago de Osio y las tradiciones iconográficas. Mientras que el canónigo archivero de la Catedral, Manuel Nieto, expuso una síntesis sobre las Tendencias de la historiografía moderna acerca de Osio. Concretamente se centró en el último año de la vida de Osio, atendiendo como novedad al magisterio episcopal. El segunda día del Congreso estuvo compuesto por un total de cinco ponencias. Comenzó con la intervención del profesor Antonio González, bajo el epígrafe Osio y el Concilio de Elvira; de ahí que su exposición se centrara en la labor fundamental del obispo cordobés ante dicho Concilio. Seguidamente, se abordó el tema de Osio, un obispo en la corte de Constantino, a cargo de Rita Lizzi, investigadora de la Universidad de Turín, quien profundizó en la gran confianza que el emperador Constantino tenía en Osio de Córdoba. Para concluir la mañana, Vittorino Grossi, del Instituto Patrístico Agustiniano, disertó sobre Osio y el donatismo, basándose en las premisas que vinculan al obispo cordobés con Ceciliano, los obispos de Roma y los emperadores romanos. Continuando este segundo día, Juan José Ayán Calvo, catedrático de Patrología en la Universidad san Dámaso de Madrid, habló sobre Nicea y el problemático Homoousios. Al hilo de esto, el ponento aclaró que el término se refiere a todo lo consustancial y a partir de ahí, disertó sobre el Concilio de Nicea y el papel de Osio y los antiarrianos, centrándose en Alejandro de Alejandría y el Concilio de Antioquía. Otro aspecto abordado en esta jornada fue Osio y el Platonismo, por Gretchen Reydams, directora del departamento de Filosofía antigua en la Universidad Notre Dame en Estados Unidos, quien explicó la relación entre Calcidio y Osio de Córdoba. La tercera jornada del Congreso contó con la presencia de Patricio de Navascués, del Instituto Patrístico Agustiniano de Roma, y versó sobre el significado de la presencia del Obispo cordobés en el concilio de Sárdica. Por su parte, José Ramón Villar Saldaña, catedrático de Teología dogmática en la Facultad de Teología de Navarra, tituló su exposición La comunión eclesial y la Iglesia de Roma, donde desgranó los principales acontecimientos del Concilio de Sárdica, entre ellos, el Sínodo de Tiro, la celebración del Sínodo romano o la carta de Julio I, repasando sobre todo, las Cartas sinodales del Concilio. Asimismo, Mons. Descourtieux, consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe, fijó su intervención en  Osio y los emperadores, resaltando la relación que el obispo de Córdoba tuvo no sólo con Constantino, sino también con Constante y su hermano Constancio. Cerró la jornada de este tercer día el profesor Sáez Gutiérrez, tratando uno de los temas más espinosos y conflictivos: los acontecimientos y las secuelas del Concilio de Sirmio y el papel de Osio en el mismo. Un papel que, según el ponente, está sin aclarar del todo, por lo que dio a conocer que si Osio se vio involucrado en ese Concilio fue por medio de presiones. La cuarta y última jornada estuvo centrada en dos ámbitos. Por un lado, el Comisario del Congreso, Antonio Javier Reyes abordó el papel de Osio frente al cisma luciferiano, afirmando que El mundo entero, cuando reza el Credo, reza con palabras de un cordobés. Y a continuación, explicó que los luciferianos no trataron de ofrecer una imagen deformada de la figura del obispo cordobés. En segundo lugar, el encargado de los manuscritos griegos en la Biblioteca Apostólica Vaticana, Sever Voicu, trató el tema de Osio en el Oriente cristiano. Al hilo de esto, comentó que en sus investigaciones descubrió que no existe culto a Osio en Occidente pero sí en Oriente. Finalmente, el evento contó con una visita especial, el Cardenal Antonio María Rouco Varela, se desplazó hasta la ciudad para clausurar el Congreso con una Misa en la Catedral, cerrando así  una de las citas más significativas de este curso pastoral de la que se esperan grandes frutos.